miércoles, 27 de febrero de 2008

La Música 01

IR POR LANA Y SALIR CON LANA Y PALILLOS

Después de nuestro apronte con los Hello Wembley en nuestro primer gig (ver en esta entrada), estábamos expectantes sobre lo que podía ser nuestra segunda experiencia.
Esta vez el venue era en la misma U, en el club Mojo's, que es el lugar de las presentaciones, las obras de teatro, recitales y toda la onda. Si hacen click AQUÍ, podrán ver una foto del Mojo's y entrar a ver la "onda" de la RUSU (Reading University Students Union), que es como nuestros CGR's, pero con más presupuesto, mejor organización y apoyo mayoritario. El plato de fondo: The Twang.
La cosa se veía mejor aspectada que en el Rising Sun (mal que mal cobraban sus buenos quids más). El lugar es grande, tiene un muy buen escenario y tiene su bar. La idea para estos gringos parece ser llegar y curarse hasta ya no cachar lo que viene al final. Patético. En cuanto llegamos, por lo tanto, pedimos un vino y un whisky (adivinen cuál para quién). Llegamos a las 19.00. Entramos a las 19.20 y a las 20.30 apareció el primer telonero. The Displacements es un grupo de pendejos de Leicester con melodías onda retro y guitarras fuertes. Nada nuevo bajo el sol, claro está, pero se agradece poder ir a una tocata y que los teloneros toquen bien, tengan onda y no hagan covers de ninguno de los hermanos Parra. Buen aperitivo, entretenido. Quizás muy apendejado para nosotros que estamos más tatitas, pero bien. Chequéenlos AQUÍ.
El segundo plato fue de hecho una agradable sorpresa. Como siete músicos en escena (dos baterías, de hecho) y pop del bueno. Se hacían llamar The Hours y sonaban rebien, la verdad. Comparados con The Replacements esto ya eran grandes ligas: canciones más largas, con estructutura, con textura, compuestas más que escritas. Harto piano, buenas letras, un vocalista con look de Kenny G pero con caleta de presencia y, lo mejor, buena voz. Una hora de muy buena música ejectuada con solidez y presentada con actitud. Impecable. Gracias a The Hours ya nos sentíamos completamente retribuidos de la inversión en entradas. Dénles una oportunidad en su MySpace haciendo click AQUÍ, porque puede ser que haya sido el alcohol no más. The Twang podía ser una bosta y ya no nos importaba.
En ese estado de ánimo nos pedimos la segunda vuelta de copetes y nos pusimos a esperar el plato hondo de la noche.
Y, para que vean que en todapartes se cuecen habas, ahí quedó laca.
Primero, un poco de contexto. Sabrán Uds. que, por ley, todas las casas y todos los recintos techados tienen que tener detectores de humo. En nuestra casa, por ejemplo, no se puede ni quemar un poco de comida porque empieza un beep beep que dan ganas de azotarse contra las paredes. El Mojo no es la excepción a esta regla. Sabiendo aquéllo, los mermeladas del crew se pusieron a probar el humo de tocata y, claro, se prendieron las alarmas y tuvieron que hacer todo el dispositivo de seguridad. Cerraron el bar y todos pa'juera. Eran como las 10 y algo y la temperatura no pasaba de los tres grados. Hasta Daniel,el acalorado, tenía frío.
De ahí en adelante, estos gringos se comportaron como los chilenos de Europa. Durante la siguiente hora y algo, nadie salía para informar sobre si la cosa seguía o no y cuando alguien se asomaba por la puerta de entrada, hablaba con los que estaban en la puerta no más y así y todo ni esos llegaba an cachar algo porque, en la misma entrada, estaba el grupo de pendejos más curados de todos que gritaban, cantaban y saltaban como si estuvieran en el estadio. Los curados de acá cantan y gritan. Si no hacen escándalo, no lo pasan bien. Pero sobre eso anotaremos una entrada completa, creo yo. Para que no crean que uno anda por ahí con la boca abierta ante las glorias del primer mundo. Los gringos pueden ser de lo peor.
Cuando a la Gaby se le habían acabado los puchos y a mi el güisqui, nos avisaron que la custión iba igual no más, así que pa'dentro de nuevo ya a ver qué tanto con los The Twang.
Y bueno, los The Twang eran rebuenos, sonaban bien, tenían onda. Si los The Hours tenían la rareza de dos baterías, los estos otros tenían la rareza de dos cantantes. Buen sonido, harta canción como para corear. Bien, la verdad. Pero tienen esa cosa tan, pero tan británica, que uno se siente fuera de la onda. Harto garabato, un acento inglés flaite a todo ritmo y referencias a la cotidianeidad juvenil de los brits. Entretenido, chistoso, pero a uno que no es de aquí, pues no sé, no le dice nada. La música estaba de pelos, de todos modos. Se pueden hacer una idea con los videos y canciones si hacen click AQUÍ.
Raya para la suma: antes de la tocata nos dedicamos a cachar música de The Twang y hasta nos aprendimos un par de coros. Después del gig, tenemos a Ali in the jungle y I miss you, de los The Hours en la parrilla familiar. Uno nunca sabe para quién trabaja, la verdad.
Si al final el único problema es, de hecho, el público. Es raro imaginarse que de este país haya salido y siga saliendo tanta música buena, porque "la escena" puede ser de lo más patética. Todo pasado a cerveza, el suelo y el público. Lleno de rucios curados trapeando con la lengua las canciones, no cachando nada, más preocupados de empujarse y gritar "Oi!!" cada veinte segundos que de cachar la música. La última canción la tuvimos que escuchar cerca de algún curado anónimo que soltaba unos gases que deberían estar en la lista de armas de destrucción masiva de la ONU. Dato intersante: puros blancos en el lugar.
No nos podemos quejar, de todos modos, hemos visto harta música en vivo y la cosa solo pinta para mejor, parece. Este finde repetimos en el Rising Sun para ver a los electrónicos Midimidi y luego se nos vienen Nick Cave and The Bad Seeds, Foo Fighters y The Black Crowes. Como para echar de menos a los Red Hot Chancho en Piedra, no? Hagánse un Doctorado, no sean lesos.

domingo, 17 de febrero de 2008

La comida es lo primero

Terminamos el fin de semana con la "guatita llena y el corazón contento". Sarah y Khal nos visitaron por el wikén y nos encargamos de agasajarlos, como se lo merecen los buenos amigos. Es ese sentido "la comida es lo primero" como dice Javiera Mena en su canción "La Comida".

Los recibimos con tacos, lo más parecido a los que prepara mi mamá, que no es mexicana pero le quedan ricos igual. En el super encontramos tortillas y en el mercado los ingredientes de guacamole y un súper pebre. Daniel le puso el ají más picante que encontró. Rico. De postre, Sarita trajo panqueques con manjar. A estas alturas de la internacionalización, en los supermercados venden dulce de leche importado de Argentina, por lo que fue re-rico y casero. Yo me acordaba de mi papá que siempre come celestinos en El Naturista (claro que él diría que "rara vez"). Después sobremesa.

En la noche tuvimos un picoteo. Sencillo. Probamos un vino que no hay en Chile que se llama Tempranillo y es de España. Es suave (13%) pero rico. Probamos otro que es Chianti de Italia. Y bueno: más sobremesa.

En la mañana Khal preparó tostadas francesas ante su preocupación por nosostros que nunca habíamos probado ese invento. ¿Por qué nos demoramos tanto? Luego estiramos un poco las patas y fuimos a caminar por el canal hacia el centro. Al final de una caminata de tres horas por canal/parque/ciudad Khal, siempre pendiente de enseñarnos sobre lo que su mami le prepara desde chico, nos llevó a conocer Ambala, una tienda especializada en comida asiática para llevar, tipo gourmet. Fue un momento memorable, probar cada una de esas cochinaditas. Comimos pakoras, que son unas frituras de papa, cebolla, otras verduras y especies, en un batido fresco y picantito. Otras tortillitas que parecen sopaipillas pero también la masa tiene especias y que se unta en salsa de tamarindo o chutney.

Eso era sólo un tentenpié. Nos tomamos la micro a la casa para preparar pizzas. Daniel había dejado su rica masa integral inflándose y cuando llegamos se puso a amasar. Yo prepare la base de cebolla con tomate, Sarah preparó unos champiñones al gingibre y ajo y Khal cortó un roast beef en tiritas. Después de un gran trabajo en equipo y compartiendo otro Tempranillo, comimos esas ricas pizzas de Daniel. La última sobremesa.



De postre y durante la sobremesa de la sobremesa, probamos más cochinaditas de la tienda Ambala. Comimos unos dulces que se llaman Barfis, que son bien cremositos y dulces. Pueden ser solitos, de pistacho, coco o almendra. Una delicia, pero una carie segura. Según wikipedia son de leche condensada con azúcar, o sea veneno puro para los diabéticos. Creo que he encontrado algo que hará muy feliz a mi papá.
Fuimos felices. Comimos, nos reímos y conversamos. No hay nada que me guste más que cocinar con amigos y compartir los distintos gustos y las historias detrás de lo que comemos. A fin de cuentas, la comida tiene mucho que ver con cómo somos y de dónde venimos. Todos pensamos en demostrar cariño a través de la comida y sentirnos más en casa: preparamos tacos con la idea fresca de las celebraciones en la casa de mis papás; la Sarah hizo panqueques con manjar, Daniel hizo sus pizzas con el ingrediente secreto y Khal hizo las tostadas y seleccionó esas cosas ricas de Ambala. Puro amor. La comida es lo primero.

viernes, 15 de febrero de 2008

Porotos con riendas y Londres

Hoy es un día frío. A diferencia de casi todos los otros días, hoy la calefacción ha estado prendida desde la mañana. Y el pronóstico para el fin de semana es sin lluvia pero con una mínima de -2 y una máxima de 6. Es como para guardarse, pero tendremos sol, de invierno, pero sol al fin y al cabo.

Y es el día de los enamorados. En este país están todos vueltos locos en estas fechas. Incluso los charity shops, que sólo venden cosas usadas, tienen ofertas especiales. Pero nosotros no lo celebramos. Para mí (y desgracia de Daniel), todos los días son de los enamorados, muy romántica y melosa. Como buen día de invierno, hemos permanecido casi todo el día en la casa, incluso Daniel ni se apareció por la U. Preparé porotos con riendas que acá se pueden preparar pero con butter beans que en Chile se les llama porotos españoles (¿o debo decir frijoles?). Ideal.





Aprovecho de comentarles que el lunes 11 fuimos a Londres. Iba por el día a juntarme con profesores del Institute of Education (IOE) que había conocido en Chile. Además ahí trabaja Sarín. Una gran excusa para verla. Hasta esta semana había un grupo de profesores de Chile que venía en un programa de Inglés Abre Puertas (PIAP) del MINEDUC. Almorcé con Amos Paran, del IOE y me encontré con una vieja amiga/colega de ahí, Carolina Contreras, y pudimos copuchar un buen rato. Sarigüella compartió café y hora de almuerzo con nosotros y a las 17.30 la recogimos para ir de farra a Covent Garden con Khal. Había japiawer y lo aprovechamos hasta el final. Gracias Khal y Sarah por la invitación. El nombre del local era Dirty Martiny. Muy fashion londinense.

domingo, 10 de febrero de 2008

Fotos Palmer Park

Hoy, domingo 10 de febrero el día estuvo espectacular: totalmente despejado y sin tanto frío (como 13 grados creo yo). Aprovechamos de pasear por el parque que les habíamos comentados y poder ilustrarlo con fotos. Les contábamos... Palmer's Park es el parque que está a una cuadra de donde vivimos, es muy bonito, enooorme, con unos árboles es-pec-ta-cu-la-res. Ahí está el gym de Daniel, las canchas de fútbol, el velódromo y la biblioteca. Aquí las fotos.




Cine y música: sobre lo que hemos visto y escuchado (so far)

Nos hemos hecho socios del Reading Film Theatre, que es el cine de la Universidad. Se supone que es un cine independiente, pero igual muestran películas main stream. De todas formas, se nota que las pelis son elegidas con pinsas por un directorio donde el director es Keneth Branagh. Vamos al cine dos veces a la semana (a menos que algo no nos tinque, se nos olvide, o tengamos otro panorama) y so far estamos muy contentos con lo que hemo visto.

Ojalá tengan la posibilidad de ver Once, una peli irlandesa que está de pelos. No hay nada mejor que una historia sencilla, con buenos personajes (personas comunes y corrientes) y donde la música, siendo muy buena, es protagonista sin lo annoying, desagradable de los musicales. Es la historia de un hombre que toca sus canciones en la calle y conoce a una chica checa que también tiene buena oreja y toca piano. No les cuento más para que se sorprendan. Muy inspiring. En el sitio web pueden escuchar todo el soundtrack y aprender más sobre esta movie, como por ejemplo, que está nominada al oscar por mejor canción.

También vimos y quedamos consternados con el thriller Eastern Promises, de David Cronenberg, sobre la mafia rusa en Londres. Es particularmente violenta (física y sicológicamente) como si el director haya quedado con gusto a poco con su anterior película History of Violence. Está muy bien escrita, tiene excelentes personajes y después de verla ya no quieres hablar más con extraños. Viggo Mortensen está sólido (y muy, muy rico). Hay que verla.

Nos terciamos con Control, sobre Ian Curtis, vocalista de Joy Division. Fue un poco dissapointing, al decir verdad. Más que la película, lo decepcionante fue la historia misma de Ian Curtis que murió como rockstar, pero siendo un pastel de persona. Lo entretenido fue escuchar las canciones de Joy Division, tocada por los mismos actores y escuchar una joyita: la canción Shadowplay en versión de The Killers. Ojalá la bajen.

Siguiendo con la música, el último viernes de cada mes hay un gig con grupos nuevecitos en un lugar que se llama Rising Sun. Vimos tres grupos el 25 de enero. Uno era Stevie White, que con su amigo Chris tocan blues con letras chistosas medio rebeldes, por ejemplo, sobre los productos genéticamente modificados. Chistoso. Después vimos a Ginger Bread Men, adolescentes casi, que tratando de hacer música tipo the Hives, tocaron una gran canción larga. El vocalista era apestoso, pesado y con mala voz y sólo salvaba el baterista. Si quieren checkearlos están en www.myspeace.com/wearegingerbreadmen. Finally, la grata sorpresa fue Hello Wembley!, un grupo punk más popero, con un teclado animoso y una segunda voz femenina que le da un toque más glamoroso. Las canciones son buenas (checkeen Dance Floor Filler y Up Great Britain) y están en www.myspace.com/hellowembley. El único problema es que cuando tocaron, el vocalista estaba muy curado y se anduvieron peleando y al final tocaron menos de lo esperado. Pero así es el mundo de la música...

sábado, 9 de febrero de 2008

La Casa




Nuestra casa queda casi en la esquina de Grange Av. con Wokinhgam Road (ver mapa). Es un flat de Segundo piso y está rebacán, la verdad. Cuando leíamos los avisos de one-bedroom flats en Internet se nos ocurría que la cosa era como un “depto de un ambiente” y pensábamos en el precio (todo entre £600 y £800; £1 = $ 1.000) y se nos hacía una úlcera nueva en el esófago. La realidad era otra, por suerte. Un buen living, su dormitorio con ropero y cómoda, una cocina amplia con mesita de diario, que le dicen, y un baño grande con ducha eléctrica, todas bien separadas unas de otras. No pasamos frío porque la calefacción calefacciona, la presión del agua es buena y tenemos ventanas en todas las habitaciones, de modo que tenemos buena ventilación y aprovechamos el sol durante casi todo lo que dura (hasta las cinco y algo en esta época).

Nuestra calle para adentro son mil quininietas casitas iguales habitadas, en general, por estudiantes de la U e inmigrantes. Harto carrete y harto ruido que, la verdad, no nos llega mucho porque estamos prácticamente en la esquina de Wokingham Road, que es la calle donde sucede la vida más pública del barrio.

Ahí ya estamos sobrados de cariño. Estamos a diez pasos del paradero de buses (la línea 17, unos double deckers bien bonitos. Hagan click aquí si les interesa verlos). Para un lado nos vamos a Palmer Park, un parque más bonito que ayudar a los pobres. Ahí hay un gimnasio y un estadio con velódromo, el Palmer Park Sport Stadium. Los fines de semana se llena de gringuitos jugando fútbol y entrenando en sus equipos de bicicleta. Harta familia, perritos, termos con té, poleras y cabros chicos de todos los colores. Durante la semana se puede pasear y ver los pajaritos que revolotean desde el parque a los techos de las casas más cuiqueins. También hay una biblioteca que de lejos parece una casita en el bosque. Ahí va la gente del barrio y muchos papás con sus críos chicos a leerles cuentos. Hay mucho escrito en hindustani y en urdu, aparte de una sección completa de películas "boliwoodenses".

Hacia el otro lado de Wokingham Road está el high street del barrio. Un par de cuadras de lavanderías, comida rápida, takeaways, off license para el trago y vario minimarkets. Todo atendido por inmigrantes, la mayoría asiáticos (chinos y pakistaníes, especialmente). Parecemos tontos en estos negocios, porque vamos como si fueran museos. Hay comida de Pakistán, India, Jamaica, China, India, Polonia. Claramente vamos a pasar un buen tiempo antes de echar de menos la shisha y la empaná. Hoy día mismo compramos un tarro de humus en un negocio donde venden unas samosas de pollo simplemente adictivas.

Este, por ejemplo, es el local de comida rápida de la esquina. El PFC parece una versión rasca del KFC y, al menos en principio, lo es. Uno puede comprar hamburguesas y papas fritas, pero el lugar tiene una gracia: vende comida hallal (onda musulmana). El mejor chicken curry de mi vida me lo comí ahí el finde pasado. Estilo Biriyani, decía. Bendito sea el estilo biriyani. Y me costó un tercio de lo que me han costado todos los demás (que no hayamos cocinado nosotros, claro).

En síntesis, estamos agradecidos. La casa es una buena casa y el barrio es piola. Y para haberla conseguido al segundo día de estar aquí, la verdad, está mejor que la de Heidi. La de las montañas, claro. Aunque la de Frankfurt estaba de pelos. Malagradecida.








viernes, 8 de febrero de 2008

Bienvenidos a Reading

Hoy, 8 de febrero 2008, hemos cumplido un mes en Reading, en el Reino Unido (y que se pronuncia "reding" y no "riiding", para que vayamos aclarando las cosas). Estamos felices porque hemos sobrevivido muy bien. Sentimos que llevamos meses, años, eones, ya que los primeros 30 días han sido bastante movidos y hemos completado una larga lista de tareas en la que aún quedan unos pocos pendientes. Recién esta semana hemos sentido que no hay nada urgente que hacer y vemos cómo vamos entrando en una rutina bastante agradable.

Nuestra lista de tareas incluyó encontrar y equipar nuevo hogar y convertirnos en ciudadanos descentes (con celular y cuenta de banco). Daniel, además, ha tenido que familiarizarse con un nuevo segundo hogar: la Universidad de Reading, conociendo al staff académico, aprendiendo a sacar libros de la biblioteca, encontrar el baño (sobretodo porque necesita uno cada 20 minutos) e identificar a las niñas bonitas. Otra gran tarea ha sido familirizarse con nuestra ciudad y ver qué nos ofrece. Estamos encantados porque hay cantidades de paseos para hacer los fines de semana en areas cercanas, en bici o a pie; hay muchas bandas que tocan en vivo; hay un cine independiente a donde vamos dos veces a la semana a ver películas que no sabíamos que existían.

Además estamos felices porque vivimos en un barrio a todo cachete. En nuestra esquina tenemos una calle llena de tiendas donde venden comida de distintas partes del mundo (es un barrio de inmigrantes de Pakistán, Turkía, del Caribe y de Europa del Este), estamos a una cuadra de un parque gigante que incluso tiene gimnasio (Daniel va) y biblioteca (donde los dos vamos); a 10 minutos en bici de la U y a 20 minutos en bici del centro, al que llegamos por una ciclovía que bordea un canal, un verdadero lujo.

Y estamos felices porque estamos recuperando mucho tiempo perdido entre tanto estrés y exceso de emociones y trabajo. Estamos rejuveneciendo, ji, ji. Ahora la vida es mucho más relajada y podemos disfrutar cada cosa mucho más. La vida se vuelve más simple y por lo mismo estamos dichosos. Además estamos recuperando amistades, ya que mi mejor amigui vive en Londres.

En fin. Este blog está pensado para comunicarnos con los otros chungungos y nuestras familias chungungas. Cuando nos sorprendemos con las bandas que escuchamos, con las películas que vemos, con los paisajes con los que nos topamos, con el viento que nos vuela las bicicletas, con cómo es la gente de otros lados del mundo, lo pondremos aquí para que no digan que no les contamos.

Todos los demás son bienvenidos igual, why not!? El blog es chico pero la ram es grande.
Welcome