jueves, 22 de mayo de 2008

Vacaciones Mediterráneas - Parte 2


19 Mayo

Empieza la segunda parte del viaje. Vamos al extremo este, pero pasamos por el sur, por Agrigento donde está el valle de los templos. Sabemos que no será corto. Yo con mi capuccino en un Servicentro quedo flor. Pasamos a un teatro Griego que nos habían recomendado. De ruina tenía poco. Estaba tan protegido con estructuras que se perdía toda la gracia. Además que anunciaban: “Cuidado con las víboras” así que uno andaba medio saltón. Justo abajo había una playa. No estaba tan rica como la nuestra en San Vito, pero merecíamos tener nuestro último chapuzón. Almorzamos por ahí. Y fue aquí, en la mitad de la nada en que comí lo más rico que comí en Italia: spaghetti con almejas e insalate de mare. Los mariscos estaban en su punto, nada de chiclosos y el aceite de oliva y el limón lo dejaba muy rico. Los spaghetti estaban al dente y la preparación era simple, nada de crema o nada sofisticado. Sólo un poco de tomate y aceite de oliva. Espectacular. So f***ing awesome.

Llegamos al valle de los templos un poquito tarde para nuestro itinerario, pero igual entramos y vimos casi todo lo que podíamos ver. Como buen lugar turístico y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, estaba lleno. Y todos en grupos, menos nosotros. O eran cursos enteros de 60 o más niños o los abuelitos de tour de tercera edad. Guías de todos los idiomas. Pero las ruinas hablan por si solas. Son dos templos grandes y uno más pequeño. También hay catacumbas y una bella vista al mar y los valles. Esta es la sección titulada “baño cultural”. O sea, no podíamos no tener nuestra parada en un lugar que es Patrimonio. Les juro que mi papá me deshereda.

Y luego teníamos que llegar a nuestro segundo B&B que quedaba cerca de Catania y del Etna, San Leonardello. La gracia de este B&B es que era agroturismo o turismo rural. En la página web hablaban también de paseos en bicicleta y grandes desayunos. Y nos imaginábamos puro campo y el volcán. Llegamos re tarde y nos atendió, el caballero fantasma. Nunca supimos su nombre. Nunca supimos si era el patrón del fundo o el capataz. Era un caballero viejito que nos mostró nuestra pieza hiper rústica y el lugar del desayuno que antes era una pieza donde se prensaba uva para hacer vino. Muy lindo. Le tuve que pasar mi pasaporte, así que esperaba que fuera un caballero de carne y hueso. Era como de esas historias de El día menos pensado, del tipo… “anoche nos recibió un caballero que nos mostró todo… pero si aquí no hay ningún caballero, quizás es el espíritu del hombre que vivió acá hace doscientos años”.

En fin. Conversamos un poco en una terraza por ahí en la casa, acompañados de la perra Lulú y dos gatos. Muy agotados. A dormir. Esperando ver al caballero de nuevo y mi pasaporte.

20 de mayo

El caballero existe. Nos preparó café y nos sirvió el desayuno. En este campo, en que hay puros árboles cítricos y un par de higueras y nogales, hacen miel, mermeladas y limonchello. Y el desayuno era eso: café (rico como siempre) y pan con mermelada. Lo que nos decepcionó un poco. Esperábamos unos huevitos o unos quesitos más que sea. Porque era más caro y ni cerca de lo rico y hermoso que era el B&B de la señora Anna.

Ricardo partía ese día. Había sol y a pesar que yo quería dejar de manejar un poco, salimos a buscar una playa para que Ricardo se bañara y aprovechara sus últimos minutos de sol. El problema fue que las playas más cercanas estaban llenas de grúas, preparándose para el verano. Ninguna gana de bañarse ahí. Era como un espacio en construcción. Nada era tan lindo como San Vito. Pasamos por varias playas. Recorrimos toda la costa. Incluso fuimos a una reserva natural que estaba cochina. Era el colmo. Así que pasamos más tiempo en el auto que en la playa. Al final llegamos a Taormina, que era como Viña del Mar. Ricardo se bañó. Yo dormí un poco bajo el quitasol que nos prestó el caballero fantasma. Y almorzamos por ahí. La mala cueva fue que nos sacaron un parte por no pagar parquímetro. Nunca cachamos que había que pagar. Y teníamos que ir a dejar a Ricardo al aeropuerto. Así que manejé de vuelta, recogimos su maleta, fuimos al aeropuerto y volvimos a Taormina a pagar el parte. Una gran lata. Sobretodo para mí, que empezaba a odiar la carretera.

Todo se arregló un poco cuando volvimos a nuestro B&B en San Leonardello. Fuimos al pueblo más cercano, Giarre, que terminó siendo bastante lindo y compramos productos locales: aceitunas, berenjenas, queso, vino y picoteamos en la casa. Nos sentamos afuera y llegaron nuestros vecinos alemanes que estaban obsesionados con el Etna. Había estado cubierto todo el día, pero como a las 10 de la noche se despejó y lo pudimos ver. Estaba al lado y botaba lava como loco. La silueta del volcán no se veía, porque estaba muy oscuro, pero se veían unas manchas rojas de lava que a ratos se intensificaban y se alargaban. Bajaba la lava y yo quería correr, pero el caballero alemán estaba extasiado y me dio tranquilidad. Vimos el Etna botando lava. Impresionante.

21 Mayo

Es feriado en Chile. Acá no. Tomamos nuestro desayuno de pan con mermelada de higo y naranja y salimos a caminar. Descansamos un poco. Leí bajo un parrón. Saqué foto a las flores y los animales de la casa: dos gatos y un perro.

Partimos de vuelta. Todo cronometrado. Almuerzo y a entregar el auto y a esperar el avión. De ahí nos esperaba un tren a Reading. La cola de British Airways eran pura gente mayor y nosotros, bajando el promedio de edad. El avión salió con retraso y el grupo de adultos mayores iba a perder la conexión a Manchester. Todos se complicaban y alegaban. La señora que iba al lado mío estaba muy preocupada porque tenía una cita temprano en Cheshire y no sabía como llegar. Y empecé a sentir que todo volvía a la normalidad, que en un par de horas estaría en un tren a casa, for good.

En la estación había mucha gente ebria. Todos dando jugo. Y era obvio, por una parte son ingleses que toman mucho y era el partido del Chelsea con Manchester United por la Copa Europea. Este es el lugar donde vivo, me dije a mi misma.

Fotos (más en Facebook)









3 comentarios:

  1. se te ocurre que nos va a dar pica, aquí ni se ha notado que es invierno...no ha llovido naaaaaada

    Igual pienso ir este fin de semana
    a algarrobo..aunque sea a cagarme de frío :)

    que rico que lo estén pasando chancho, enjoy
    un abrazo GRANDE para los dos!

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  2. Gracias Gaby por tus reviews. Acá con una lluvia que nos moja hasta los tuétanos, se siente bien leer de cosas bonitas, y dan ganas de planificarse desde ya y conocer tantas cosas!
    Notable lo del caballero fantasma, me alegra saber que no soy la unica que le atribuye caracteristicas sobrenaturales a la gente , jaja

    que bacán que lo anden recorriendo todo, sigan pasandolo de lo mas!

    Saludos a Daniel.

    Carola.

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  3. muy bien. excelente panorama, sobre todo por la comida.

    suerte y saludos.

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