sábado, 14 de junio de 2008

Going Green: algunas lecciones y contradicciones

Si no conoce su huella de carbono (carbon footprint, ¿cuánto monóxido de carbono emite usted?), si no lleva sus bolsas cuando va a comprar, si no recicla... usted está out. Acá en Inglaterra se lleva esto de volverse verde, pero con sus pifias.

En Chile me miraban raro por llevar bolsas de feria al supermercado, o por acumular reciclaje que después le llevaba a mi mamá que vive en Ñuñoa, donde hay camión de reciclaje. Pareciera que a la gente en Chile no le importa ser más amigables con el medioambiente... Es cosa de ver en el supermercado cómo la gente pone un yogurt en cada bolsa para llevarse la mayor cantidad de bolsas. En otro ámbito, encontré re-vergonzozo escuchar que una figura pública reconoció en su programa haber salido en su auto a pesar de que tenía restricción como si fuera un chiste... acá pillaron a una figura pública hablando por celular en el auto y tuvo que dar disculpas públicas.

Acá la cosa es distinta: gobierno, comunidades, personas individuales... todos tenemos que ser ecológicos; la paranoia es mucha.

La foto que pusimos es de nuestro bus, el 17, que nos deja en la esquina de la casa. Todos los buses de esta línea funcionan con bio-ethanol, que viene de la remolacha y que vale 90 pesos el litro (más información de esta iniciativa aquí). Otras iniciativas incluyen disminuir el impuesto a autos ecológicos e implementar sistemas sin fines de lucro de arriendo de autos eléctricos por $1000 la hora, así como sistemas de préstamo de autos.

Y por nuestra casa, estamos teñidos de verde, o al menos eso intentamos: utilizamos dos basureros, uno para la basura y otra para el reciclaje. El vidrio se recicla aparte y acumulamos nuestras botellas de vino para llevarlas al deposito. La bici es nuestro principal medio de transporte, llevamos nuestras bolsas cuando salimos a comprar y compramos lo más posible usado, en nuestro charity. E intentamos cocinar lo más posible en casa.

Así que nos vamos con una estrellita a la casa...

Hay dos culturas que hay que cambiar para que no salgamos para atrás con esto del calentamiento globa. Una es la cultura del reciclaja (implementarla!!!) y la otra es eliminar la cultura del consumismo.

La cultura del reciclaje es clave para ser un poco más ecológico. Ya habíamos hablado de los charities... Básicamente uno lleva la ropa, ropa de cama, muebles, libros, discos, utensilios de cocina, etc que uno ya no use a estas tiendas. Ellos la organizan dentro de esta tienda y se vende. Lo que se gana por ventas va a una institución de caridad. Nosotros hemos comprado ropa de cama, ropa, pocillos, moldes para el horno, colchas, discos y muchos libros en estas tiendas a precio de huevo. Aparte de lo barato, está la idea de reciclaje, ¿para qué comprar ropa nueva? La cantidad de agua que se utiliza para hacer una polera es cercana a los 1.000 litros.

También existe un sistema de freecycle, en que en un sitio web de la comunidad la gente inscribe cosas que quiere desechar, desde bicicletas a coches de guagua y se aplica la misma lógica.

Hay que acabar con el consumismo en mala. Este país ES la cultura del consumismo. El colegio, la salud es gratis y la gente puede ganar bien y no tener que gastarse la mitad del sueldo en pagar el colegio de los niños. Y la plata se gasta. Es un pasatiempo: gastar. Se consume: la gente compra demasiada ropa, sale a comer (que también es un mal signo en tu carbon footprint) y viaja mucho que es muy malo en términos ecológicos.

Respecto a los vuelos, acá están mal acostumbrados. Hay vuelos directos y a precio de huevo (Incluso hay unos gratis!!! sólo se paga impuesto y tasa de embarque) a dónde a uno se le ocurra. Las escalas ya no existen. La cantidad de sitios y aerolíneas es ridícula y sólo en Londres hay 5 aeropuertos y hasta con 5 terminales. Creo que hay que empezar a hacerse la idea que viajar es un lujo. Que hay que hacer escalas y que tendrán que haber menos aviones sobrevolando. Debe ser negocio redondo, pero no una gran idea para el futuro. Subir los impuestos no ayudará en mucho.

Lo otro que se estimula acá es consumir productos locales. O sea chao con la piña de costa rica y la palta chilena. Como en los tiempos feudales, hay que tratar de mantener una economía reducida a lo local y no empezar a contaminar importando cosas. Hay restaurantes que dicen vender sólo productos locales... y eso pareciera darle más "onda". Pero eso es esnobismo puro (y seguramente mentira) porque no creo que el aceite de oliva sea inglés; o el vino...

Uno hace lo que puede y se da cuenta que el problema es grande. No es fácil. De hecho los camiones de reciclaje pasan poco y a veces no podemos seguir acumulando basura. También nos hemos dado cuenta que hay demasiado envase dando vuelta: En el supermercado y hasta en la feria todo viene en paquetes o envueltos. Si uno compra un pepino, este viene sellado al vacío en plástico; si uno compra tomates, estos vienen en una caja plástica. Y la gente prácticamente no cocina, sino que compra comida preparada que vendrá en más cajitas y en bolsa. El otro día compramos un cucurucho de papas fritas, pero en vez de cucurucho venía en una caja y la caja en una bolsa.

Invitamos a todos a sacar su carbon footprint en www.carbonfootprint.com y reflexionar sobre qué puede hacer uno para ser más ecológico. Las empresas harán lo suyo en algún momento, esperemos, pero el cambio tiene que partir de uno. Partir por comprar la nueva bolsa líder para las compras es una gran idea...

Miren que seré tía y quiero que sobrin@ tenga aire para respirar y agua limpia para tomar.

sábado, 7 de junio de 2008

Celebrando Vaisakhi

Antes que nada una aclaración: Daniel tiene muchas ganas de escribir, hay dos conciertos que reportar, por ejemplo, pero está estudiando mucho y no le alcanza el tiempo para escribir. Así que yo de nuevo. Sorry y bienvenidos.

El evento al que hace referencia esta nota sucedió el domingo 4 de mayo. A eso de las 10, 11 AM. Yo hacía mis ejercicios con mis audífonos puestos en el living. Daniel estaba en el computador. Daniel miraba por la ventana y veía niños con globos naranjos. "Debe ser el día del niño o de la primavera" pensaba yo. Después Daniel estaba pegado a la ventan y yo no escuchaba nada porque andaba con audífonos. Hasta que me los saqué de copuchenta y escuchaba tambores y ruidos de masa. Por la ventana se veía gente y gente pasar. Obvio que salimos a la calle a ver qué pasaba, cámara en mano.

Las veredas estaban atestadas de gente, muy pocos locales, pero harto Sikh, de esas personas que andan con barba larga y con un turbante 24/7 en la cabeza, mientras que las mujeres andan con saris o eso pijamas que usan. Y por la calle -el tráfico estaba cortado- había una marcha desfile de la comunidad Sikh, que incluía niños, mujeres, jóvenes y más viejos. De la nada, yo con mi pijama puesto aún, estábamos en la mitad de un carnaval. Se escuchaban los tambores, un carro alegórico con música sik/hindú a todo chancho, otro que rezaba por un micrófono y la gente que hacía que hubiera ruido de gente.

Estábamos extasiados. All of a sudden, nuevamente estábamos en otro país (como en Southhall).
El motivo de la marcha/desfile/carnaval era la celebración del año nuevo Sikh, Vaisakhi que se celebra mediante una Nagar Kirtan, que en punjabi significa algo así como canto de himnos divinos por el vecindario. Y es eso: una procesión por el pueblo cantando himnos de su religión.

Nos dieron un panfleto para que entendiéramos qué significaba todo esto. Por ejemplo, qué es el sikhismo... una religión progresista, moderna fundada hace 500 años en lo que hoy es Pakistán y hoy tiene 20 millones de miembros (la 5ª en el mundo). La religión profesa las enseñanzas de 10 gurus que están el su libro sagrado y un gurú viviente, en este caso Sri Guru Granth Sahib.

El mensaje de la religión Sikh incluye: Devoción a Dios todo el tiempo, vivir por la verdad, servir a la humanidad, igualdad para la humanidad, denuncia supersticiones, apoya la democracia y la libertad de expresión y religión.

Todo fue muy lindo y colorido. Además que fuimos sorprendidos con un acto enorme de generosidad de los Sikhs hacia la comunidad (nosotros). La gracia de esta peregrinación es que las tiendas/almacenes de Sikhs instalan unas mesas en la calle, afuera de su negocio y regalan comida. A medida que pasaba el grupo peregrinando, los trabajadores de los almacenes repartían comida a todos. A nosotros nos tocó samosas con salsa de garbanzos, gulab jamoon, chai. Y dulces y jugos. Habían tiendas que tenían chocolates, bebidas y papas fritas, cosas más británicas. Yo no busqué la comida. Me la pusieron en mis manos y quedé muy feliz con el acto de generosidad. No faltaba el white trash que abusando de la confianza llevaba una bolsa llena de chocolates y bebidas.

En fin, Corazón y guatita contentos. ¿Cúando para un 18de Septiembre te han regalado un anticucho o una empanada en la calle? y si lo han hecho ¿no es sospechar que la hayan puesto veneno, lo primero que uno hace? Acá era otra cosa... era ver pasar gente feliz, y personas felices y agradecidas de la vida te entregaban un cucurucho con comida sonriendo. Nos hicieron el día. Y ya lo anotamos en el calendario para el próximo año.

Más información de la comunidad Sikh de Reading: www.reading-gurdwara.org.uk