lunes, 2 de febrero de 2009

Las Guaguas Inglesas


Nació mi sobrino Cristóbal (la mayor de las bendiciones para toda la familia en especial para mi hermana Paulina y mi cuñado Pablo) y con él todo un mundo de conocimientos del cuál era totalmente ignorante. En un par de semanas, mientras acompañaba a mi hermana en Santiago antes de dar a luz al bello Cristóbal, aprendí a elegir coche, aprendí de sostenes maternales, de los movimientos de la guagua en el vientre, de la retención de líquido, del ácido fólico, y sé más de pezones que lo que jamás me habría imaginado era necesario saber.
Ahora de vuelta en Reading y Cristóbal creciendo descaradamente en el Cajón del Maipo, la parabólica “guagua” sigue activa y he podido observar diferencias interesantes respecto a las guaguas entre Chile e Inglaterra.

Por ejemplo, en Chile abrigan y abrigan a las guaguas. Incluso en verano. Y si es invierno, ni siquiera sacan a las guaguas a pasear. Y si salen, las sacan con gorrito, y les tapan casi toda la cara para que no le llegue aire helado. Acá, en esta época del año, los días “cálidos” alcanzan temperaturas que llegan a los 9°C. La sensación térmica es de frío, sobre todo cuando corre ese viento característico de esta ciudad. Y nada detiene a los papás de sacar a sus críos a pasear. El otro día mientras paseaba por la calle peatonal del centro me fijaba en los coches y las guaguas iban abrigadas, pero no descaradamente. Ninguna guagua andaba con gorro o con algo que les tapara la cara. Y los babies iban felices con los cachetitos colorados. Esa, creo yo, es una gran diferencia de la cuál debemos aprender. Porque uno ve adultos con esta gélida temperatura de polera por la calle, y ahora me los imagino de guagüitas, bien piluchitos, y pienso que por eso no son friolentos. Es mejor, parece, acostumbrarlos de chiquitos a las distintas temperaturas.
Los coches acá llegan a un nivel de sofisticación y precio que no te dejan indiferente. En Chile hay variedad y unos muy tecnológicos, como el que tiene Cristóbal que vivirá en el campo. Pero acá tienen hasta tapabarros. Tiene sentido, con tanto parque que hay y tanta lluvia, pero es increíble cómo ahora elegir coche puede ser más complicado que elegir auto, sobretodo con esos precios.

Y ahora lo más importante. En mi ingenuidad, le regalé un libro a mi hermana que se llamaba “Life after Birth” (La vida después del nacimiento) y trata de derribar mitos respecto a la maternidad y refleja las necesidades de la mamá contemporánea en esta sociedad. A la Puli le cargó el libro, y me lo hizo saber muy dulcemente. Pero aparentemente los problemas de las mamis del siglo 21 son distintos según la cultura. Pareciera ser que la mamá inglesa sufre mucho más que la mamá chilena al tener un hijo. De alguna forma, pareciera ser que las inglesas se asumen víctimas al tener críos. Y tienen culpa todo el rato. Se sienten culpables de tener que trabajar, de dejarlos al cuidado de alguien, de no tener energías para jugar. Todo en la maternidad parece terrible, angustiante. Pobres mamis. Y ahí uno dice, ¿entonces para qué quieren tener hijos? Eso sucede sobretodo con las mamás más viejas y más acomodadas. Porque tienen una carrera, porque tienen una vida social muy activa, porque quieren lo mejor para sus hijos en un mundo competitivo y todo les produce angustia. Las mamás chilenas aperran, no se cuestionan tanto si quieren tener un hijo o no, es algo bonito parte de la vida. No sé cómo explicarlo. Quizás de esta forma: la mamá chilena no busca un manual para ser mamá, la inglesa sí, busca en internet, compra libros, busca el timing perfecto (si es que eso existe, por cierto), por lo que ser mamá se transforma en algo casi profesional y se rijen por el intelecto y no por la intuición o los sentimientos. Ser mamás, en definitiva, parece una pega que hay que cumplir exitosamente. Y visto así, obvio que estresa. ¿Me equivoco? Ojo que hay de todo, también, aquí y en la quebrá del ají.

Me llamó mucho la atención una mamá que llamó a la radio para quejarse de que su hija de 10 años estaba en Facebook y que lo había sabido por la niñera. Se quejaba de Facebook. Yo quedé plop. La niña tenía un laptop en su pieza (a los diez años) con wifi, una mamá que se entera de lo que hace por la niñera y le echa la culpa a Facebook. Eso es lo que me da rabia. Y eso sí que pasa en todas partes. ¿Dónde estaba ella cuando se metía a Facebook? Si uno va a tener hijos es para criarlos, educarlos, quererlos, no para dejarlos crecer en la pieza de al lado. Acá escucho mucho en la radio sobre papás quejándose de los hijos malcriados que tuvieron. Y es porque están cansados de la pega, cansados de carretear, cansados de comprar. Y la mejor forma que encuentran para criar a sus hijos es sin luchar. Si quieren el playstation, se lo dan, si no quieren comer brócoli, le compran papas fritas; si quieren pelear, que peleen; si quieren la zapatilla Nike shot último modelo aunque el papá esté cesante, se la compran en vez de explicarle al cabro que pasan por tiempos difíciles. Cómo esa mamá que encontraba tan agotador comprar regalos de navidad que les daba 100 libras a sus hijos de 8 y 10 años y los llevaba a las tiendas. Plop!

Lo bueno. Sí, lo bueno. Lo bueno es escuchar en la radio a niños llamando para pedir una canción. Los viernes en la BBC2 a las 6 de la tarde. El locutor les habla a los mocositos y son todos cancheros, todos responden lo que les preguntan, y piden temas buenos, incluso clásicos del rock. En Chile, la experiencia mía en las radios o en la tele, es el niño en shock, sin saber contestar preguntas (y con pésimo gusto musical), con la mamá o la tía diciéndole qué decir. ¿O me equivoco? Y la razón para eso es simple: los papás sientan a los niños en la mesa desde chicos, nada de horarios de grandes, todos juntos hablando de todo, nada de tonos ñuñis-ñuñis, ni tonos agudos para los chicos. Y eso se agradece.

Mis felicitaciones a Cristóbal por su buen ojo para elegir papis. Felicidades Pauli y Pablo. Los quiero mucho.

NOTA: A todo esto, la radio bbc2, se pueden escuchar en línea en www.bbc.co.uk y los programas son Jeremy Vine (de lunes a viernes de 12 a 2 en UK) y el programa de la tarde es de 5 a 7 de lunes a viernes. En inglés, of course.

1 comentario:

  1. No había leído tu blog hasta ahora (y gracias a facebook) y me impresionó lo bien escrito que está asi q solo me queda felicitarte. En cuanto a las guaguas es interesante q sea un cacho para las inglesas. Supongo q debe ser por el nivel de educación. En la medida en que eres capaz de proyectarte a ti mismo haciendo un montón de cosas distintas y no estar atado al ciclo de nacer, comer, parir y morir te das cuenta de que los cabros pueden quitarte tiempo para proyectos en mente y la mejor solucion es tenerlos en la pieza de al lado. En fin, saludos a tí y a Daniel. Un abrazo, Pablo.

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