domingo, 26 de septiembre de 2010

Recuperando los tragos perdidos...


Volviendo a nuestros hábitos pre-Enzo de a poco, la Gabi le hechó una mirada a las ofertas de vino y se encontró con una caja de Casillero del Diablo, Cabernet Sabañón, mi favorito de siempre, y otra de variedades internacionales. Todo como por £ 58, que podrá sonar escandaloso quizás, pero la Gabi aplicó hasta vouchers de descuento.

El evento se llamará Chile contra Selección Resto del Mundo. El Mundo para estos efectos lo componen representantes de Australia (un Cabernet Shirza de McGuigan), Italia (un Montepulciano D'Abruzzo de Tero), Sudáfrica (un Cabernet Sabañón de The Stonewalker), Francia (otro C. S., de nombre Left Bank), España (un tempranillo syrah cabernet llamado La Capilla) y, cómo no, una galleta chilena igual (otro C. S. llamado Roko).



Muchas expectativas del Resto del Mundo no tenemos la verdad. Tres años ya por estos lados probando vinos de tanta otra parte, nos han dejado con el convencimiento de que los chilenos son a toda raja, la verdad. Y nada de nacionalismos baratos aquí, sino de puro malcriados que estamos en Chile con tanto riego de buena calidad. El caso es que acá los encontramos a todos medios aguachentos, medios dulzones o sin sabor a vino, de frentón. La excepción han sido los La Rioja, unos vinos españoles repopulares acá en UK y que tienen unos tintos como la gente: un poquito secos al final del trago y con un golpecito de alcohol que te recuerda que tenís que pasar las llaves. Nuestros requisitos son esos, porque de vino no cachamos nada más. Así que no se preocupen,  que no vamos a salir después con que los taninos y el dejo de frutilla y que el perfume de la madera y que la cacha de la espada.

El partido ya comenzó hace un par de días y el primer gol ha sido, impensadamente, para la Selección Resto del Mundo. Abrimos el tempranillo La Capilla y estaba reweno, la verdad. Cuando se acaben todos, informaremos los resultados. Ojalá no sea muy luego, para que no crean que pasamos tomando.

Nota de la Redacción: Aprovechamos de hacer un servicio a la comunidad, ya que estamos hablando de vinos que hemos probado por el mundo. Nunca. Nunca se tomen un vino turco. Nuestra experiencia sigue siendo un recuerdo traumático. No la explicamos bien en el posteo de nuestro viaje a Estambul con mi papá (haga click aquí para leerlo), pero, en pocas palabras, ésto fue lo que pasó: teníamos que hacer tiempo en un show de odaliscas, pedí el único vino que tenían, pagué como 30 Euros, y la cuestión salió tan mala que dejamos los vasos a la mitad. Repito, estaba MI PAPÁ y yo en la mesa y no pudimos tomarnos el vino. No creo necesitar dar más explicaciones
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4 comentarios:

  1. Un saludo del Gato desde Chile, los invito a pasear por mi blog. que malo debe haber sido ese vino turco! no me imagino al Daniel haciendo asco a un vino, jajajaja!

    saludos

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  2. Debo hacer una confesión un tanto vergonzosa en este sitio: NO ME GUSTA EL VINO! en especial el tinto U_U (sí sé...soy una vergüenza para la nación, no merezco llamarme chilena ni debiera reirme con las payas del Temucano, shame on me) pero quería comentar y preguntarles una cosa que una vez conversé con un mexicano que fue a Europa y un chico de London estando en México, y es que parece ser que el vino chileno por esos lares no sólo es bastante popular, sino que además es como "chic"?
    Otra pregunta que me se me viene es...se puede tomar vino en la lactancia? Afecta la calidad de la leche? Tenía entendido que igual sí, pero hay gente que dice que no.

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  3. Estimada Lady of the Cats: para serte franca acá en Inglaterra hay vino Chileno bueno y vino chileno malo. No creo que tomar vino Chileno sea más cool que vino de otras partes. Sí, es bastante popular, y muchas veces lo único que saben de Chile es que tenemos vino bueno (ahora sumémosle el terremoto y los mineros) pero también hay mucha onda con el vino australiano y sudafricano. En general, de todas partes del mundo.
    Y respecto al vino y la lactancia, he investigado mucho el tema y hay opiniones encontradas, pero el consenso parece ser que 1. 1 copa de vez en cuando no afecta la calidad de la leche y 2. Mientras más se tome más se demora el cuerpo en deshacerse del alcohol. Por eso o tomar muy poco y de vez en cuando, o si se va a tomar un poco más sacarse la leche y botarla y esperar al menos 8 horas (una noche) hasta amamantar de nuevo.

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