jueves, 28 de octubre de 2010

Lo peor de Europa: los europeos


Tanto cantar canciones bonitas sobre lo buena onda que es estar acá en UK, que da la sensación de que hubiesen pocas cosas malas. Y pucha, no es así. Sonará a quejarse de lleno, pero es más tratar de presentar la película con justicia, para que nadie se ande haciendo ideas románticas que no tiene nada que ver con la realidad. Este posteo es sobre lo peor de Europa: los europeos.

Es interesante constatar cómo un par de años de vivir en otro país te pone en una perspectiva diferente respecto a ese país. Y es más interesante cómo eso va filtrando la impresión que uno tiene de los otros países sobre los que uno va conociendo.

Me acuerdo que en la U estábamos todos los estudiantes de Lengua Inglesa en una especie de trance idiota respecto de los países en que la gente hablaba inglés. Deformación profesional en ciernes, quizás. El caso es que era cosa de que llegara un gringo, que hablara inglés y ya te parecía rechoro e interesante.

Ahora eso ya no me pasa con casi nadie. Y menos con los gringos.

Sí, claro, conocemos a caleta de gringos y gringas la raja acá, pero a la larga no son ni más ni menos la raja que nuestros amigos la raja chilenos. Para el caso siempre ganan los chilenos por antiguedad, en el peor de los casos.

Es cierto, estamos en un lugar lleno de museos, millones de libros, universidades increíbles, pasto y árboles por todas partes, qué se yo. Y se agradece, es la raja. Nada que decir. Pero ojo que esto es el producto de dos factores importantes: primero, la riqueza vergonzosa europea conseguida a punta de explotar al tercer mundo hasta hacerlo parir y, segundo, del trabajo de una minoría con plata, intelectual, educada, ilustrada y trabajadora. Pero que es, ojo, una minoría.

Nuestra impresión respecto al gringo y la gringa promedio ya no es tan buena, la verdad. Cuando ando generoso, se me ocurre que son la mayoría unos parásitos bonachones. Cuando ando de malas, sólo pienso en animales medio embrutecidos por la ignorancia y la comida de mala calidad.

Pero ahí los tienes. Tienen trabajos bien pagados, salen de vacaciones a buenos hoteles en el mediterráneo, disfrutan asistiendo a sus deportes favoritos, van a miles de recitales y festivales de música. Compran. Por sobre todo, compran. Mucho. Compran ropa, compran tecnología, compran discos, compran autos (una cantidad estúpida de autos) y, claro, compran comida. Mucha comida.

¿Y saben por qué pueden comprar tanto? Porque viven en lugares decentes, trabajan horas decentes, se enferman menos (naturalmente), la salud les sale gratis, barata o al menos pagable. La educación para qué decir. Cual más, cual menos, sus países los tienen requetecontra cubiertos y protegidos de los grandes costos y tragedias de la vida. Nada de  lo último suena mal hasta que uno empieza a ver qué ha hecho esta población privilegiada que tiene sus necesidades básicas cubiertas y a la que se le ofrece un mundo de oportunidades para crecer personalmente.

Nada. Eso es lo que pasa. Nada.

La gran mayoría viven sin aprender ni hacer nada por la vida. Trabajan en trabajos donde hacen cosas para ganar plata. Se alimentan (o sea, engordan), se reproducen, se compran sus casas, se juntan con sus familias los fines de semana y se mueren. Nada más. No leen, no se educan, no van a museos, no hacen deporte, no cuidan su entorno. No se benefician de nada de aquellas cosas que uno valora porque en casa son más difíciles de tener. Toman, comen, leen el diario, ven tele, se entretienen. Consumen. Consumen energía, consumen comida, consumen agua, consumen de todo lo que existe. Envejecen, se mueren y son reemplazados por parásitos más jóvenes.


Muchos son rebuenas personas y albergan buenos sentimientos, sin duda. Pero no son personas interesantes desde ningún punto de vista. Y por eso se emputece uno más cuando se topa uno en la tele, en la radio, en los diarios o, peor, en la vida real, con estos consumidores de nada creyéndose interesantes por el mero hecho de ser europeo. Y no solo interesantes, sino que superiores. Y ahí está la diferencia con los fantasmas con plata que uno también puede ver en Chilito.

Y uno los escucha entonces opinar sobre el mundo y explicarnos qué es lo que ellos creen que nosotros los morenitos estamos haciendo mal y lo bien que se hacen las cosas en sus países limpios y ordenados. O puede ser de manera menos obvia. El chauvinismo viene ahí disfrazado de amor a sus vidas locales. Y ahí te vienen todas las anécdotas idiotas de enemistades entre villas, barrios, países, grupos sociales y étnicos; las hazañas deportivas minúsculas de sus equipos minúsculos; los conocimientos profundos sobre los tipos de lo que sea que hacen en sus países y que es tan reputado en el resto del mundo (cervezas, flores, frutas, quesos, tragos, zapatos, animales, carnes, vidrios, lo que sea que ponga a sus países en el mapa). O puede ser racismo y facismo directamente. Que de eso también hay mucho, también.
Patadas en la guata todas. Y la patada no se siente porque estén mintiendo sobre esos datos, sino porque mientras los escucha uno, resulta difícil evitar mirarlos bien y ponerse a pensar que uno acepta con demasiada facilidad ese tipo de condescendencia.

Años de sometimiento cultural aparecen ahí bloqueando el sentido común. Y el sentido común lo lleva a uno a preguntarse todo el rato: “¿Y quién soy voh?” “¿A quién le hay ganado?” Y la respuesta es obvia. A nadie. Pobres consumidores de entretención, grasa frita y azúcar que creen que pueden dar cátedra de cómo vivir mejor simplemente porque tuvieron la suerte de nacer en un lugar en el que no necesitan aprender nada para sobrevivir porque OTROS lo han hecho así.

Y una vez que uno empieza a pensar así, el mundo cambia un poco. Y cambia porque uno aprende a no comprar, a defender mejor lo suyo y a sostener la mirada. Y eso es porque, con ya casi tres años viviendo en UK y cachando Europa, uno sabe que estos parásitos ignorantes y arrogantes, en el fondo de su corazón, saben que esos OTROS, los europeos cultos, creativos, informados y trabajadores de verdad,  en realidad los miran en menos. Y por los mismos motivos.

Y eso significa que todos saben acá que lo peor de Europa son, a las finales, los europeos.

8 comentarios:

  1. grande chuchungos...muy bueno el post... es cuatico vivir en una cultura diferente.
    La verdad es que tengo que decir que aun no he estado en Europa pero creo que es bueno que compartamos las experiencias de vivir en otros lugares para que las personas no se guien por la idea que nos dan de ellos.
    Voy a cumplir 2 años viviendo en Brasil, que maravilla diran ustedes, samba, playa, capirinhas, calor, hombres y mujeres guapas, personas relajadas y todo lo demas que nos llega a la cabeza con solo mencionar su nombre y sin duda hay hombres y mujeres con unos cuerpos espectaculares repito y digo ESPECTACULARES pero trata de establecer una conversacion que dure mas de 5 minutos sin hablar de futbol, cerveza o sexo. Dejo claro que hay personas muy inteligentes, sensibles, etc, etc pero hay que encontrarlas. Samba...claro, por montones, samba pagode y cualquier ritmo que a los pelotudos se les ocurre tocar en sus autos a todo volumen, tanto volumen que vibra tu casa a la hora que a estos seres tan relajados se les ocurra. Por que pucha que son relajados, para pagarte el sueldo por tu trabajo super relajados no se apuran pueden llegar a demorarse semanas, para atenderte en algun lugar tambien super relajados y anda a apurarlos...por que ellos son o mais grande do mundo...
    La caipirinha con certeza que no falta,por montones y eso lo puedes ver a diario dede tempranito... los bares abiertos tipo 7 de la mañana... todos toman, hasta las embarazadas...pero claro ellas solo toman cerveza...Ah y claro como olvidar las playas y el calor... CALOR!!! que la verdad personalmente lo prefiero al frio aunque tenga que tomar al rededor de 4 duchas por dia como minimo... ahhh las playas... las que estan lejos de la ciudad son una delicia pero las otras la mayoria, si no todas,llenas de basura por que aca la falta de educacion es tal que parece que las personas creen que todo es biodegradable, que cuando tiran un papel por la ventana dela micro o en la arena desaparece...
    Pero de verdad no se desanimen esta es mi perspectiva despues de vivir aca, que es muy diferente de visitar por unos dias.Ven de vacaciones por unos dias y saldras enamorado de brasil como lo hacen millones de turistas (la mayoria europeos)que transitan por las ciudades con sus camaras al cuello seguidos de alguien intentando sacarles plata o la camara...lo que sea mas facil.

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  2. Amigos Chungungos:
    Es un poco decepcionante darse cuenta de lo pelotuda que es la gente que la rodea a uno pero así nomas es. Yo no le echaría la culpa a los "europeos". También podría describir a los gringos de la misma manera y a la gente de clase media chilena de la misma forma. Por el hecho de ser exitosos económicamente hablando creen que lo tienen todo y lo saben todo y así no aprovechan lo que poseen ni la información que manejan. Cada vez me siento mas desilusionada de la sociedad chilena y de la gente, especialmente de los jóvenes. Hace dos días atrás en la universidad privada donde trabajo les pregunté a mis alumnos quien podía llevarse unas guías para que los ausentes pudieran sacarles fotocopias y sorpresa! nadie se ofreció como voluntario. Luego hice la misma petición en castellano pensando que el problema era el lenguaje y obtuve la misma respuesta. En las universidades estatales todos se rascan con sus propias uñas y lo mas importante es la nota. Da lo mismo el proceso, lo importante es terminar pronto para así ganar plata. Cuando trato de buscar culpables no apunto mi dedo ni a la concertación ni a la derecha, sino a todo el aparataje neoliberal que crea estos seres exitistas, individualistas, materialistas y muy muy lesos.
    Me cuesta encontrar una solución a todo esto, tengo la esperanza que las generaciones mas jóvenes serán distintas pero les bombardean cosas desde chiquititos y me cuesta nadar contra la corriente todo el rato. Me cansa
    Un gran abrazo amigos y veamos como cambiamos el mundo para nuestros hijos.

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  3. Lo dicho, entonces. En todas partes se cuecen habas.
    Lo importante, parece ser, es lo que dice la Maca: que no se pueden cachar estas cosas a menos que uno viva en los lugares mismos. Un turista en Chile tampoco podría cachar lo que cuenta la Carmen, que es recierto.
    La diferencia es, creo yo, que en Chile no posee el nivel de recursos que otros países. Todavía es dificl acceder a muchas insumos intelectuales y espirituales (libros, por ejemplo). Acá todo eso está, existe. Y en abundancia. Pero no sirve.
    Y nada de decepcionarse, Carmencita. Que la gente no tiene por qué llenar las expectativas de uno (ni al revés) y "los jóvenes" no existen. Son todos diferentes.

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  4. He conocido caleta de british que me dicen que odian a sus congéneres (en especial si son de Londres) y que han conocido mucho chileno no sólo simpático, sino que además inteligente e interesante. Un punto más a favor de los chilenos :P Y mi hermano me contaba que un profe de inglés de él que es australiano y muy patiperro, le contaba que de las muchas partes donde ha estado y vivido, Chilito es una de los mejores lugares donde ha estado porque la gente es bien "normal" y hace cosas "normales". Me explico: no somos ni extremadamente sucios ni hediondos, ni extremadamente groseros ni gritones, ni andamos escupiendo en el interior de las aulas ni tenemos muchas costumbres desagradables que al parecer se dan en otros lugares por lo que comentaba aquel señor.
    Otro detalle es que un londinense en particular no sólo me decía que el inglés promedio era inculto y bruto...sino que poco más que hacía una comparación con Homer Simpson (bebedores de cerveza y sedentarios consumidores de fútbol en la TV). Y una que siempre los miraba como si fueran muy educaditos y toda la cosa.
    Y sí ... me ha pasado que he conocido caleta de europeo, sobre todo alemán y no les encuentro gracia pa nada y también me anduve decepcionando de los japoneses que no sólo los encuentro un poco lentos y poco interesantes, sino que además entero reprimidos. Al final, después de un poco recorrer uno se da cuenta de algo que dijiste y que siempre menciono porque amo esa frase: "en todas partes se cuecen habas" y que de donde venimos, no es tan mal lugar después de todo, y con todo lo malo que podamos tener, los chilenos con todo orgullo puedo decir que somos la raja :)

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  5. Sí. Hemos recibido varios comentarios de gringos que piensan reparecido, así que algo debe haber de cierto en todo ésto.
    Y claro, Chile es la raja en caleta de sentidos y la sabiduría está en saber disfrutar de aqeullo también , en vez de pasarse rollos idealizados de cómo es otras partes.

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  6. Yo creo que yo también tendría muchas cosas de decir después de dos décadas en Chile. No se puede comparar lo propio con lo ajeno. Uno no es juez válido. Lo propio siempe lleva la ventaja.

    En mi caso, nunca he vivido en el país donde nací ni donde nacieron mis padres. Siempre he sido extranjera. Siempre he mirado desde afuera. Lo único que aprendí es que hay gente de todo tipo en cualquier parte del mundo. Cuando uno termina de usar la nacionalidad como adjetivo para describirlos, uno vive más feliz.
    Mi nacionalidad no será Chilena, pero Chile es mi hogar. Sus penas y triunfos son míos. Sus faltas, y los hay, son simplemente parte del escenario que vivímos todos los que estamos aquí, pero lejos de ser su única realidad.
    Carpe diem and don't sweat the small stuff.

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  8. @vnrose
    Tienes un punto y estoy totalmente de acuerdo con él y, créeme, no me provoca mayor calentura ni mala onda. El posteo tenía más bien la intención de contraponer lo feo de Europa, que pocas veces se conversa, contra los estereotipos que nos compramos desde lugares como Chile y que nos hacen romantizar e idealizar la vida de los europeos y a los europeos mismos.
    En lo que a mí respecta, y en eso estamos en el mismo bote, tengo buenos amigos de todos lados y, en lo que a mí respecta, en eso nada ha importado de dónde viene uno. Gente buena hay repartida por todo el mundo.
    Gracias por leer y comentar!
    Abrazos

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